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Cesar-plus |

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La búsqueda del robellón se convierte en una labor detectivesca cuando la carencia de éste debido a la falta de lluvias es evidente, leo por todas partes en distintos foros las quejas de los aficionados que se sienten defraudados después de largos recorridos en su búsqueda, en mis salidas al monte, me encuentro con robellones que esperando a los seteros se hicieron viejos y murieron, muchos de ellos con síntomas evidentes de haber sido pisoteados en su juventud, con las heridas resecas y el alma ocupada por su propia degradación. Al robellón hay que amarlo, llamarlo y esperar su llegada. Uno ha de tener la paciencia para observar la naturaleza y estudiar la climatología de la zona, ponerse en el lugar de la seta y pensar ¿por donde? y ¿como? luego seguir los pasos de su crecimiento y localizarlo allí donde espera, a veces bajo arbustos en la sombra protectora otras veces bajo la hierva al rocío de la noche, otras los días mas calurosos a la vera de riachuelos bajo terrones protegidos del acuciante sol recibiendo el frescor del agua, en los días fríos, a pleno sol en descampados…..Al setero le pierde su desesperación, su falta de convicción, las prisas, y se va, se va del monte de vacío dejando atrás. Lo que venia a buscar. La mentalización el día antes de ir al monte debe ser una carga progresiva de ilusión, lo sabrás si te cuesta quedarte dormido y una y otra vez te vienen a la mente imágenes de la montaña y de las setas, de camino al monte tu mente repetirá esas imágenes, al entrar en los caminos de la zona elegida aún transitando en el coche tu vista se irá involuntariamente hacia cualquier objeto que minimamente se parezca a una seta. Si lo que intentas encontrar es el Robellón habitúa tu vista a su especial colorido dejando de lado cualquiera de los otros colores del monte, relájate olfatea profundamente los efluvios de la tierra, nota los aromas de las setas e intenta diferenciar el de los robellones, antes de averiguar el como y el donde, camina mirando a los pies siempre hacia delante, detén tu paso a menudo y oriéntate visionando una zona más amplia, luego sigue con el mismo sistema hasta encontrar el primero, éste te dirá como seguir la búsqueda. El primero te dará el patrón mas probable luego rebusca la zona siempre con el máximo cuidado de donde pisas con especial atención a posibles abultamientos irregulares del suelo, intenta conseguir una distinta visión de la zona colocándote en posiciones variadas y de distinta orientación……. al final con la satisfacción conseguida, vete y deja algo .. |
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Fichas de Robellón en Galería: Hypomyces lateritius Lactarius sanglifuus Lactarius deliciosus Lactarius deterrimus Lactarius semisanguifluus Lactarius vinosus |





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Desde el reino de Valencia a la frontera de Francia de una atacada y vuelta después de una minúscula siesta a desandar lo andado, dos héroes modernos en busca de su princesa la seta indultada en este caso el Lactarius deliciosus (Robellón), ya quedan pocos románticos que inicien aventuras de esta índole, los caballeros andantes Raúl y Noel hubieron de sufrir los embates del largo viaje soportando el acoso de alguaciles que les obligaron a soplar por un tubito, alimentándose de bocadillos a fin de no perder el tan preciado tiempo necesario para su búsqueda, enfrentándose a cornamentas amenazantes de animales salvajes en un hábitat desconocido para ellos de laderas inclinadas tremendamente peligrosas, donde se dice se encuentra el tesoro oculto de los templarios, el conocimiento sagrado de los Cataros, lugar sangrado en la edad media por las luchas religiosas, frontera cruzada por Julio Cesar y sus legionarios y por Napoleón y sus legiones. No le temblaron las piernas y su paso fue firme en todo momento, doy fe de ello, ya que tuve el honor de ser testigo. |
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(Nombres populares) Níscalo, Hongo de pino, Seta roya, Hongo royo, Rovellón, Seta de cardenillo, Rebollón, Fongo royo, Rebichuelo, Esnegorri, Onddo gorri, Ziza gorri, Pinutela, Pinetela , Piñatelia, Mícula, Incola, Anizcle, Amizcle, Navaleno, Abejar, Covaleda, Añizcler, Níspola, Nícalo, Seta de Nícalo, Mizclo, názcalo, Guíscano, Pinetel, Rovelló, Pinetell, Esclatasang, Vinader, Estaper, Sanguin, Fungo de muña, Latouro, Pingadouro, vache rouge, Tallblodriska, Ryzec pravý, Velsmagende mælkehat, Männynleppärousku, Chilpán enchilado. |
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Confundible con el L.torminosus, sospechosa, de sabor muy acre, con aspecto lanoso, láminas cremas y látex blanco. Crece bajo abedules y aunque su aspecto a primera vista, es muy similar, las características ya comentadas le hacen fácilmente distinguible. El falso níscalo crece con frecuencia al abrigo de frondosas, prefiere los bosques claros de abedules, pero se encuentra también en bosques mixtos. |
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Su pie es ahuecado y corto, de color anaranjado y manchas de la misma tonalidad, pero de mayor intensidad. El sombrero suele oscilar entre los 4 y 16 cm. de diámetro y su color anaranjado se ve modificado por círculos concéntricos de tonos rojizos. En su juventud el sombrero se encuentra enrollado por sus bordes y conforme envejece se aplana para evolucionar a forma embudada. Láminas del mismo color, apretadas, finas y recurrentes. Su carne es densa y compacta con olor suave y dulzón. Al corte desprende un látex de color naranja. Se oxida rápidamente, adquiriendo un color verdoso cardenillo cuando envejece o al pasar algunas horas de su recolección. |