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Ou de Reig

Amanita caesarea, Oronja, Tana, Seta de los Césares, Gorringoa – Kuletoa, Ou de reig, Araiña, Oronge - Amanite des Césars, Caesar's Mushroom, Keisarikärpässieni, Ahuevado, Jicarita

Con sombrero carnoso de bella estampa, presentando siempre una redondez destacada, hemisférico al comienzo, permanece largo tiempo convexo, la cutícula, generalmente desnuda y lisa, esta coloreada vivamente de rojo anaranjado, a veces de amarillo. El margen muestra una fina y regular estriación. La láminas, ventrudas y libres, tienen un bello tinte amarillo oro. El pie, robusto y carnoso, se engrosa en la base. Es dorado, igual que el anillo, amplio, membranoso, estriado y persistente, una volva amplia y blanca lo encierra ampliamente en la base, esta volva es parte del huevo, inmaculado de donde sale el hongo. La carne, blanca, amarilla en la periferia, es densa y firme. Desprende un olor débil muy agradable y un sabor dulce a avellanas.

La carne es de color blancuzco o amarillento pasando por un crisol de colores del ámbito de los ocres, agradable al gusto, con sabor ligeramente dulce a nueces, castañas y ciruelas y no produce olor. Es muy apreciada por la mayoría de los aficionados a las setas desde muy antiguo, probablemente por eso es tan escasa. Esta seta se puede comer cocinada, cruda, en sopa de estofado, salteada, rehogada en cebolla o hasta frita como guarnición para otros platos mediterráneos. Esta seta era la favorita del emperador romano Julio César y se había vuelto casi como parte de un ritual de iniciación consumir oronja por todos los subsiguientes emperadores romanos. Existe el llamado licuado de oronja, que está cobrando popularidad en los bares alternativos por carecer totalmente de sabor. Dicho licuado es de un color blancuzco o amarillento (dependiendo de la parte de la seta utilizada), variando en algunos casos por los otros ingredientes agregados al licuado en cada bar.

Para la Roma antigua era el plato de los dioses y de los emperadores, de donde proviene el nombre latino. Aparece en mosaicos y los poetas latinos la inmortalizan bajo el nombre de boletus. Hoy en día aunque la oronja es el hongo comestible por excelencia, no siempre se le reconoce en su justo valor, pues las amanitas inspiran a menudo aprehensión. Para que conserve todo su sabor se debe comer cruda, sazonada con aceite, sal y unas gotas de limón.

La caesarea hay que buscarla en los bosques claros de robles y castaños, a veces bajo coníferas, sobre todo en terrenos silíceos, raramente a más de 1.000.- metros de altitud, desde el mes de Julio hasta Octubre. Se pude confundir con la Amanita muscaria (tóxica) que se diferencia por su sombrero rojo con manchas blancas y por el color de sus láminas blancas y pie blanco y con la Russula aurata, (comestible), de sombrero anaranjado, con láminas y pie que amarillean y sin anillo ni volva.